Cerrando ciclos para avanzar en la vida

La vida es una sucesión de etapas que nos ayudan a acumular experiencias y conocer, a base de errores, aquello que no nos interesa. Y es que, aunque generalmente dolorosos, estos errores resultan la mejor escuela para enseñarnos cómo hacerle frente a la vida. Ir cerrando ciclos vitales implica evolución personal.
¿Cerrar etapas pasadas ha sido siempre un problema para ti? ¿Tienes dificultad para cerrar ciclos pasados? Tenemos los mejores consejos que te ayudarán.
¿Qué significa cerrar ciclos?
Los seres humanos buscamos siempre liberarnos de todo aquello que no nos hace bien. Pero no solo esto, también a menudo necesitamos acabar con aquello que un día empezamos con ilusión y ya no nos atrae. Cuando terminamos con un asunto que teníamos pendiente, terminamos una relación que ya no funciona o dejamos un trabajo que apenas nos aporta algo, estamos cerrando ciclos.
¡Suscríbete a nuestra newsletter!
¿Te encanta la astrología? ¡Recibe contenido exclusivo!
El efecto liberador de ir cerrando ciclos
El alma se purifica entonces y nuestro espíritu respira libre. Aunque lo ideal es hacer un cierre de ciclo perfecto, lo cierto es que no siempre ocurre. A veces el cierre resulta imperfecto, pero sigue teniendo su efectivo resultado. Lo importante es hacerlo honestamente, intentando siempre no dañar a otra persona.
La certeza absoluta para dar este paso no siempre se produce. Muchas veces finalizamos una etapa sin saber muy bien por qué, aunque interiormente algo nos indica que es el momento adecuado. Ese será el referente que debemos seguir. Cuando la llama surge, es que alguna situación, o conjunto de situaciones, sirvió de combustible.
Al terminar una etapa, es muy habitual pensar en aquello de borrón y cuenta nueva. Como si no hubiera pasado nada. Sin embargo, sí ocurrió y quedan cicatrices en el alma. Dichas cicatrices ejercen de aprendizajes que sirven de consejos para el futuro.
Maneras de ir cerrando ciclos
Un concepto fundamental que hay que tener en cuenta a la hora de terminar una etapa vital es el de ser conscientes de que existió, sin que nos obsesionemos con que podríamos haber hecho las cosas de otra manera. Solo así podremos seguir adelante.
La acción de cerrar
Para terminar un ciclo concreto, debemos realizar una acción, normalmente. Es decir, hablar con la pareja con la que compartimos nuestra vida para decirle que se ha acabado la relación; decirle a nuestro jefe que dejamos el trabajo; abandonar la pelea familiar por una herencia.
La declaración de intenciones
Debemos hacer una declaración de intenciones confirmando que algo se ha terminado. Como No voy a volver a hablar con mi ex para pedirle explicaciones o No voy a volver a intentar aprender a esquiar.
Rituales para cerrar ciclos
Con la ayuda de un sencillo ritual se pueden combinar la acción y la declaración. Por ejemplo, declaramos que no queremos volver a ver a determinada persona. A continuación escribimos una carta en la que explicamos el porqué, pero no la enviamos nunca. Incluso podemos tener una foto de esa persona y quemarla. Tras desprendernos de las cenizas, nos olvidamos de la persona para siempre.
Ir cerrando ciclos es una manera natural de evolución personal del ser humano. Las experiencias vividas sirven de aprendizaje para el futuro y al cerrar etapas evitamos depender eternamente de personas o situaciones que no nos interesan.
También te puede interesar:
- Numerología para el año: conoce tu año personal
- ¿Cómo crear tu propio altar wiccano?
- Programar cristales, conectar sus energías con tu propósito
Tiempo de lectura:
98.1% (1312)
